viernes, 11 de noviembre de 2011

La batalla de Vuelta de Obligado y el feriado del 20 de noviembre


Hace ya un año se declaro como nuevo feriado nacional el 20 de noviembre, una fecha que en el público generó cierta duda, ya que no se sabía (fuera del ámbito de los especialistas) cuál era la referencia histórica que la posicionaba como un nuevo feriado. Nosotros, como para acercar posiciones, vamos a comentar un poco de donde viene la cosa.

Para comprender la fecha, nos tenemos que situar en lo que fue la Confederación Argentina, un agrupamiento de “provincias” que eran herencia del (para entonces) fallecido “Virreynato del Río de la Plata”. Gobernaba, por entonces, una figura emblemática, polémica y contradictoria: el Brigadier General Juan Manuel de Rosas.
De tirante relación con las potencias extranjeras, Rosas como autoridad máxima de la Confederación había obstaculizado el libre paso de los barcos mercantes franceses e ingleses si estos no pagaban los correspondientes tributos en la Aduana “federal”. 

En enero de 1845 franceses e ingleses deciden apostarse con navíos sobre el Río Paraná, con la clara intención de auxiliar al Paraguay y la provincia de Corrientes que se encontraba en conflicto con la Administración Central de la Confederación. Conflictos diplomáticos mediantes, la situación se tensa y llegamos a noviembre de ese mismo año, cuando 90 (noventa) buques mercantes y 20 (veinte) de guerra, se aprontan a navegar por los ríos del litoral para llegar de una vez por todas a Paraguay y Corrientes. Allí se inicia la famosa Batalla de Vuelta de Obligado.

Las fuerzas al mando de Lucio V. Mansilla (yerno de Rosas) defendieron el territorio nacional, cayeron muchos en la batalla pero el costo (por cierto lamentable) garantizo la defensa del territorio y de la soberanía. Ingleses y franceses se retiraron de las aguas del Paraná con más bajas militares y de recursos. No obstante, la retirada final se produjo casi un año después del 20 de noviembre, cuando un representante de la corona Inglesa, Sir Samuel Thomas Hood, rendía honores al brigadier vencedor.

martes, 18 de octubre de 2011

SINDICATOS EN LA HISTORIA NACIONAL



Este mes, abordamos la cuestión histórica del Sindicalismo en nuestra país.

Pese a lo que sea hoy, la historia, nuestros orígenes y nuestra identidad está determinada por un ser “colectivo”,  somos lo que podemos construir entre todos, aunque a veces, haya grupúsculos que intenten lo contrario. 

Una imagen cotidiana de los trabajadores organizados.
 
La aparición de los Sindicatos en la Argentina, esta precedida por un complejo proceso de organización que pasa por distintos tipos de organizaciones que viene desde la época colonial (y de la edad media también).

Hoy es habitual la utilización de los términos gremios-sindicatos como sinónimos que describen una misma forma organizativa, pasando por alto que cada palabra, encierra la plenitud de dos mundos culturales completamente distintos.

Por gremio, se designaban las corporaciones de oficios que se crecieron al amparo de las construcciones “cristianas” medievales, en las cuales los trabajadores de un mismo oficio (albañiles, maestros, etc) resguardaban su conocimiento y los comunicaban a los nuevos integrantes del gremio.

Por su parte, los sindicatos, son organizaciones más bien vinculadas con el proceso de desarrollo industrial y directamente creadas para la promoción de derechos y bien común ya no de un oficio, sino de una clase de trabajadores nacida con la revolución industrial y la promoción del comercio europeo en nuevos mercados continentales.

¿Hay continuidad o ruptura entre los gremios y los sindicatos? La respuesta no esta exenta de problemas, aunque podría decirse que los que se vinculaban por “oficios” pasaron a relacionarse a través de actividades o ramas industriales, albergando muchas y muy variadas profesiones u oficios en la tarea de producción, por lo que precisaron de una nueva organización que les permitiera garantizar el resguardo de sus derechos y la promoción del bien común.

No obstante, huelga aclarar que este es un proceso que se da más bien con esta forma en Europa, después de 1750 y que en América, producto de la división internacional del trabajo, se manifiesta con particularidades espaciales.

LA PRIMERA ORGANIZACIÓN

La finalización de disputas internas entre unitarios y federales, trae aparejada la consolidación del Estado (1853-1862), cada día más desplegado por el “territorio” nacional y el desarrollo de actividades de índole privada que promueven la aparición de los primeros trabajadores del “proto capitalismo” argentino.

De la mano del desarrollo nacional, se van nucleando criollos e inmigrantes que identificados en las mismas necesidades y empleados, dan los pasos necesarios para instituir orgánicas que auspicien su defensa frente al avance del capital, aliado estratégicamente con la elite gobernante de nuestro país.

En este contexto se da la aparición de lo que algunos consideran la primera organización de trabajadores que se dio en la Argentina: la Sociedad Tipográfica Bonaerense. Una Mutual de buenos oficios que albergaba en su seno a todos los trabajadores relacionados con la imprenta. Asimismo, en paralelo, se da origen a la Sociedad de Zapateros de San Crispin, otra organización de las mismas características armada en defensa de un oficio particular.

Con el paso de la Generación del 80´ y la impronta de progreso agroexportador e inmigrante, las mutuales comienzan a dar paso a los Sindicatos, promovidos desde los nuevos residentes que venían de Europa con mayores niveles de experiencia en lo que hacía a la vida “gremial-sindical” de los trabajadores. Fue así que la defensa de los oficios, dejó su paso a la defensa de actividades mucho más amplias e inter vinculadas, aunque (todavía) de forma precaria.

“El Movimiento Obrero estaba en gestación, con una incipiente organización en el país y con algunos espacios más consolidados en países de mayor grado de desarrollo industrial.”

Fueron dándose entonces, los primeros pasos de lucha, concretándose, por ejemplo, un fuerte huelga gráfica en septiembre de 1878 y una de comercio en 1881.

En otros lugares. Para ese entonces, se iría gestando, lo que bien puede considerarse como el acontecimiento fundacional de la identidad de clase moderna: el 1º de mayo y la lucha por las 8hs (hecho que merece una cartilla aparte).

El resto, será historia para contar en las sucesivas ediciones de estos folletos.


EN DEFINITIVA

Los sindicatos han surgido como una expresión necesaria de una clase social sometida al imperio de las elites dominantes económica, social, política y culturalmente.

Han sido la genuina construcción de resistencia, en un momento, y de avance en materia de conquistas que permitieron que los trabajadores y su familia, vivan mucho mejor, en otro. Hoy su rol, puede estar desdibujado, más por la imagen caricaturesca que toman muchos de sus dirigentes que por acciones mismas en el marco gremial.

Por eso para nosotros es importante indagar en nuestros orígenes, muchas veces, la desmemoria se cura, con un simple análisis de lo que hemos sido, como puntapié para dar forma, a lo que queremos ser.